lunes, 26 de diciembre de 2011

Receta para una fácil resolución de los conflictos familiares.

Ya pasó Navidad, entramos en la última semana del año, y en esta época, inevitablemente me pongo a pensar en este año que pasó y en ese nuevo año que se acerca. Del año que pasó trato de hacer un balance: lo bueno, lo malo. Del año que viene sólo me concentro en todo lo bueno que quiero que suceda, en todo lo que me propongo para mi y para mis afectos.
Hoy es 26 de Diciembre y mirando hacia atrás, este año que pasó se ve bastante gris. A pesar de que quiero darle una mirada positiva, me cuesta, y mucho…
Claro, no todo es negativo, porque de cada cosa mala, uno rescata algo bueno. Si alguien te lastima, siempre va a estar ese otro alguien que te acompaña y ayuda a soportar eso. Si alguien te abandona, siempre va a estar ese otro alguien ahí, con vos, para vos.  Si alguien no te atiende el teléfono, siempre va a estar ese otro alguien que va a hacer que ese mismo teléfono que había quedado silencioso en tu mano, esté sonando…
Si que fue un año difícil… pero aprendí mucho. Me queda, por ejemplo, de enseñanza de este año que está terminando: la fórmula, infalible, de resolver los conflictos familiares. Es una receta que me impusieron, que me enseñaron con la práctica. Porque… ¿quien dijo que los conflictos familiares son difíciles? A mí este año que ya se termina (por suerte) me dejó la receta, una receta fácil, muy práctica y acá la comparto.

Receta para una fácil resolución de los conflictos familiares.
  1. 1-      Detectar a aquellos miembros de la familia que no estén de acuerdo con uno. No es necesario haber llegado a la agresión física, con un desacuerdo de temas importantes y profundos, es suficiente. (No importa el grado de proximidad sanguínea. Puede ser un hermano, hermana, hijo, hasta la propia madre.)
  2. 2-      Escribirle a esa persona un mail, o varios diciéndole claramente lo que se piensa de él, o de ella. Si uno está enojado, escribir palabras hirientes tratando de hacer sentir al otro la peor basura. (si uno está MUY ENOJADO, escribir esas palabras hirientes en MAYÚSCULAS)
  3. 3-      Luego, y ya habiéndose descargado bastante en el punto anterior, deshacerse de la vinculación con esa persona y hacer de cuenta que ya no existe. Esto se logra de varias maneras que pueden ser alternativas y/o acumulativas:

a.       Borrarlo del Facebook (esto es indispensable)
b.      No atenderlo cuando esa persona nos llama por teléfono.
c.       No contestar los mails, a no ser que en el punto 2) no hayamos sido lo suficientemente claros en nuestras opiniones de él/ella.

4-      (Opcional) Como aderezo, se pueden aceptar muchas solicitudes de amistad de ilustres desconocidos del Facebook que no se cansarán de decirnos lo geniales y buenas personas que somos. Esta receta en realidad no necesita de ningún aderezo ya que de por sí es un plato bastante fuerte.


5-      Ya está. Esto es todo. Espero que la receta les haya resultado útil. No es muy sabrosa, claro. Uno, el que deja de existir, sobre todo, se queda con un sabor muy amargo en la boca y en el corazón. 


viernes, 16 de diciembre de 2011

Veinte días

Hace unos años, en la localidad de El Volcán, San Luis, hubo un accidente donde cayó una camioneta por un barranco. Todos los ocupantes salieron ilesos menos el bebé que murió. En ese momento, su mamá le venía dando la teta. Me impactó mucho la noticia y pensé mucho en esa mamá. Entonces escribí esto:

Solo veinte días te tuve a mi lado,
solo veinte días mi bebé glotón,
tomabas el pecho cuando te marchaste,
que forma mas rara de decir adiós.

No logro entenderlo, por mas que lo intento,
por que te marchaste, por que fuiste vos?
si estábamos todos, mi bebé pequeño,
por qué no pudimos marcharnos los dos.

Y ya no te tengo, no puedo abrazarte,
veinte días es todo lo que Dios me dio
para conocerte, amarte, mimarte,
sellarte por siempre en mi corazón.

                                   Elda Patricia Moller Jensen

Creciendo...

No se que me pasa me dices llorando.
No puedo decirlo, repites así.
Tus ojos hinchados, tu voz quebradiza,
Tu verdad oculta no quiere salir.

¿Que guardas adentro? Que tienes pequeño
Que te duele tanto y que me duele a mi?
No puedo ayudarte mi niño querido
A que eso que guardas ya no siga allí.

Es que eres tan bello, tan dulce mi cielo,
Que bajo esa dulce sonrisa infantil
No puedo creer tengas encerrado
Un monstruo tan grande que te hiere así.

Ábreme tus brazos, ábreme tu alma
Con toda la calma tratemos mi amor,
Juntos como siempre tratar de vencerlo
Aunque nos produzca profundo dolor.

Si me necesitas estoy a tu lado
y si no te escucho levanta la voz!
Para que te aclare, para que te ayude,
para que podamos vencerlo los dos.

Ya no digo más, ya sabes que estoy,
mi niño pequeño que cambió la voz.
Es que ya no es niño, es que está creciendo,
y ese crecimiento nos duele a los dos.

                                       Elda Patricia Moller Jensen

domingo, 7 de agosto de 2011

Y veo la ciudad...

Estamos en el centro de la ciudad de Melbourne. Caminamos todo el día y la tarde se termina. "Vamos a los Botanical Gardens", dice Mara al caer la noche, "ahí vamos a poder ver possums." Claro, los possums salen de noche y ella no puede creer que, después de tres semanas,  todavía no vi ninguno. Y nos vamos a un parque hermoso lleno  de árboles y de verde y prolijo césped. Y nos sentamos a esperar. Ya es de noche.

Pero lo que me atrae es la ciudad.

No puedo dejar de mirar sus luces, su energía su fuerte presencia.

Estamos en el parque, oscuro, silencioso.



Estamos en el parque en busca de un contacto con la naturaleza.

Y veo la ciudad...

Hermosa...          

         Llena de vida...

miércoles, 27 de julio de 2011

Conviviendo...





Disculpe Sr. Antiguo, puedo pasar?








 Si, como no, Sr. Moderno!


¿Que necesita?









¿Usted no me haría un lugarcito?


Si, claro... 









Acomódese aquí al ladito nomás.



 Y convivamos...





Melboune - julio 2011

martes, 26 de julio de 2011

Zoo Animals...


















Conocer a mis sobrinos...

Cuantas veces en Argentina decimos, "pensar que a los hijos de Carmen ni los conocemos", nuestros sobrinos. Cuantas cosas nos perdemos por la distancia. Cuantas cosas nos perdemos con los años... Nos perdemos su cada día, nos perdemos sus sueños...


 Marshall. Cumple 21 en estos días. Nos fue a visitar a Argentina cuando tenía dos años. Hacía 19 que no lo veía! Fue a buscarme con Carmen al aeropuerto. Fue hermoso verlo con esos mismos rulos de cuando era chiquito, solo que ahora yo lo miraba para arriba.
Marshall estudia abogacía y es un apasionado lector y le encanta la música. Tenemos esas dos cosas en común. También le encanta la política. Eso no tenemos en común. Participa en cuanto debate se presente. Me lo imagino futuro primer ministro de Australia, o como el dice, mejor sería ser presidente y que Australia fuera una República. Me encanta como habla. Tan claro y tan apropiado. Lo grabaría para mis clases...
Marshall es gay y vive en un departamento en Melbourne que comparte con una amiga. Los estantes  llenos de libros. Y en su dormitorio, sobre su cama, un saxo...

Está siempre pendiente de que Carmen esté bien. Que nada la lastime, a veces, hablándole bajito a sus hermanos, a veces saltando apasionadamente en su defensa ... A mi, me tiene la mayor de las paciencias, siempre esperándome cuando me quedo atrás mirando algo y dándome alguna explicación o mostrándome lugares. Le gusta el mate, o me lo dice para hacerme feliz... así es él.
Quiere viajar a Argentina y conocer al resto de la familia.


 Duncan tiene 19.  También nos había ido a visitar a Argentina hace 19 años. Tenía 4 meses. El Malvón le decíamos, por lo quietito que se quedaba en su sillita de bebé.

Ya no se queda tan quietito y tiene muchísimos amigos. Es el payaso de la familia que siempre va a ponerse visco para las fotos. Dejó la facultad y se consiguió un trabajo. También vive en la ciudad, en un departamento. Es un chico muy independiente. Está de novio con Felix, y se ven felices juntos.

Tiene un amigo cerca de la casa de Carmen y siempre viene a verlos.

Su sueño es viajar durante un año por Argentina. y para eso está ahorrando...

 Rohan tiene 17 y todavía está en la secundaria. Es el más mimoso de mamá, abrazándola cada vez que tiene oportunidad. Es un dulce y todo le gusta. Lo que más le gusta es el kick-boxing, aunque en este momento no puede ir. Apenas termine la secundaria retomará la práctica.

Llega a casa y se prepara un Milo, con montaña de Milo. Se sienta en el sofá frente a la tele, o con su notebook, o con su teléfono. Y siempre la tiene a su hermanita pegadita a el, que lo adora y lo sigue a todos lados.


Sus planes, seguir estudiando algo así como Ciencia Deportiva o Psicología deportiva. Sus sueños, trabajar con algún equipo de fútbol australiano o algún otro deporte. Para este fin de semana organizó llevarme al Footy- Collingwood contra Essendon... en el MCG.
Yo me la paso dandole abrazos y besos y se la banca!!!

Y finalmente la chiquita de la familia, dulce Mya. Cunplió 5 años mientras yo estaba acá. Ahora que la conozco entiendo porqué Carmen se mantiene tan flaca!

 Es pura energía y tiene mucha personalidad. Sabe muy bien lo que quiere y lo que no quiere! No para en todo el día y es muy inteligente. Con Carmen nos estamos riendo todo el día por las salidas que tiene.
Cuesta hacerla comer. Le encantan los lollies.

Sabe exactamente lo que le tiene que decir a su mami para derretirla de amor y prefiere una penitencia que dar el brazo a torcer... No se a quién sale, dice Carmen...

Me encanta escucharla hablar inglés. Es maravilloso. Y ahora está aprendiendo "buen día", "buenas noches" y "te quiero mucho"

Yo los abrazo y les doy besos como para compensar el tiempo perdido. Ellos me abrazan. Son hermosos.

Conocer a mis sobrinos... es hermoso!

jueves, 21 de julio de 2011

Pesadilla...

Me despierto en medio de la noche. Justo a tiempo para evitar que la araña gigante que cuelga sobre mi me devore mientras duermo. Es enorme. Salto de la cama para evitar mi trágico destino. Y me despierto, claro, porque estaba dormida. Veo que nada cuelga del techo, y menos una monstruosa araña.

Pocas horas antes, Carmen me había llamado para mostrarme la famosa araña Huntsman. 


Y fui con mi cámara, algo temerosa, ya que cualquiera sabe que Australia tiene arañas muy venenosas... Mientras la fotografiaba, notamos que se estaba comiendo un insecto, un Earwig. "Que interesante", pensé. Y se quedó conmigo, su imagen, de monstruo que devora...

martes, 19 de julio de 2011

A visit to the Zoo

El lunes fuimos, toda la familia, al zoológico de Melbourne. Festejábamos los cinco años de Mya y que yo estaba en Australia. Fue una experiencia maravillosa. 
Tomamos el tren desde Kilmore, Tomamos otro tren local en el Southern Cross Station. Llegamos a las 13 y empezamos el recorrido. Leones, tigres, jirafas, hipopótamos... 

Yo esperaba llegar al sector de animales australianos. Ya que, si bien ya había visto un montón de canguros a los saltos por todos lados, no habia todavía logrado ver un koala.

Y llegamos.  Lo primero que veo es un canguro tirado como si estuviera tomando sol en la playa.
Le faltaban los lentes de sol y el mate.  Muy canchero...
 Luego vemos los Emus. Otros canguros.

Hasta que llegamos a los koalas. 
Y me emociono. Y pienso, "Que criatura tan dulce!" Toda acurrucada en el árbol. Igual que en los documentales. Y yo lo estoy viendo acá nomás. En vivo y en directo.

De repente, escuchamos voces. Vemos que salen tres cuidadoras y se acercan al koala que estaba posando para mi. Con una de ellas no quiere ir. Con la otra si. Le abre los brazos como un bebé.
Ella lo sube a upa. El la abraza. Apoya su cabeza en su hombro.

Con Marshall comentamos, "no es bueno que tengan tanto contacto humano. Son Koalas!"

La chica nos mira, nos sonríe y se acerca. "¿Quieren acariciarlo?", nos pregunta. ¡Claro que queríamos acariciarlo! "que suave", "que dulce". 


¡De repente el contacto humano estaba bien!!! Asi somos...










sábado, 16 de julio de 2011

Argentina-Uruguay

Llueve. Hace frío. "Mejor nos quedamos en casa", dice Carmen, mientras reniega con Mya que no quiere comer su desayuno.

La tele nos sorprende con la transmisión del partido Argentina- Uruguay.  No me acordaba que jugaban hoy. Pero estoy lejos de casa. Me siento a ver. Van 1 a 1. Ya es el segundo tiempo.


Me entero que Romerou es el arquero. Fórlan (con acento en la ó) trata de pasar la pelota pero Bordizou se la saca. Ahora entra Tevéz (con acento en la segunda é) y yo estoy feliz porque lo quiero tanto...

Claro justo a él, a Tevéz, le atajan la pelota...

Ganó Uruguay. Así es el deporte: se gana y se pierde. Me imagino todo lo que estarán diciendo en Argentina...




Mientras tanto, yo me quedo con esta imagen.



La imagen de los dos arqueros dándose aliento antes de los penales.

Me encanta!

Esto es deporte!


jueves, 14 de julio de 2011

Una vuelta a la manzana...

 "Salgamos a dar una vuelta a la manzana", dice Carmen. "Así Mya gasta un poco de energía". Y salen ellas adelante. Una camina, la otra anda en bici. Yo las sigo y las observo. Esto nos perdemos en Argentina.
El cada día de la vida de nuestra hermana.
Me emociono.

"Mirá!" De repente me dice. Y vemos un enorme canguro como posando para mi. "Increíble", pienso. A la vuelta de la esquina... Estoy en Australia. ¡Genial!


Una cómica de terror...


Son las 7 de la tarde hora australiana. Acabamos de aterrizar en sydney. Los carteles me dan la bienvenida. Dormi las tres horas que duro el viaje desde Auckland. Igual estoy cansada. Por pelear con el azafato no dormi en el vuelo desde Buenos Aires. En Auckland no me pude conectar a internet. No le puedo contar ni a Carmen ni al gordi por donde ando.  No hay wi-fi gratis en ningun lado. San luis te extraño.
Paso por la aduana. Todo bien. Los tres kilos de yerba para Carmen. Los 5 paquetes de chimichurri disecados y los dos paquetes de 50 buscapina compositum para Mara. Hasta la ceniza volcanica pasa sin problemas.  Todos son muy amables.
Ahora tengo que volar a Melbourne. Pregunto como llegar al otro aeropuerto, al doméstico. “En que empresa viaja señora?” “No lo se”. “¿Cómo, no tiene comprado el pasaje?” me preguntan sorprendidos. Claro si hubiese tenido el pasaje el transfer era gratis. No importa. Encuentro el “Transfer Bus” y me subo. 5 dolares con 15 centavos.  No era para tanto…
Llego al otro aeropuerto. Lindo paseo. No alcanzo a ver nada. Ando por autopistas a toda velocidad y es de noche. Pero ando por Sydney, que emoción. Me recomiendan Virgin. Quantas es caro. El primer vuelo sale a las 20.15. el proximo a las 21.15. Elijo el último. Quiero tener tiempo de llamar a Carmen y de conectarme a internet. Despacho las valijas. Se que supero el peso permitido para vuelos de cabotaje. ¿pero cuanto me puede salir? “Son 130 dólares”, me dice la chica con una sonrisa en la boca. “Que????? Noooooo, esperá, esperá!”  mientras veo como las valijas se van alejando de mi… Las quiero abrir, sacarles kilos… Llevar la yerba en la mano!!! Como no se me ocurrió antes! Desaparecen de mi vista. Asi como desaparecen 130 dolares de mi tarjeta de credito…
Consigo un teléfono. Llamo a Carmen. Llego a las 22.45 hermanita! Y ya empece a llorar… Paso por seguridad pensando que todavia tengo que conectarme a internet. “Usted ha sido elegida para la revisión de búsqueda de explosivos, señora. Por favor hagase a un lado.” “Que? Yo? Por que yo? Tengo cara de terrorista?” Me pasan un escaner por la cabeza, muñecas, todo el cuerpo. Se lo pasan a la cámarita, a la netbook. Lo meten en mi mochila. Cuando terminan, le sacan una tarjeta que meten en una computadora. “Señora, su resultado dio positivo para explosivos.” Se vienen dos o tres mas. “Deberemos repetir la prueba dos veces mas con una máquina diferente.” Y ahí estaba yo. Muerta de cansancio, de ansiedad por ver a carmen, de bronca por el sobrepeso de las valijas y encima era sospechosa de terrorismo! “Tengo que ser positiva”, me dije. “Por lo menos no estoy en Tailandia!”
Las otras pruebas salieron bien. Claro. Aca estoy yo, contando la historia. Me dejan seguir. Ya no me puedo conectar a internet. No hay tiempo. Gate 39. Veo el avioncito rojo en el que voy a viajar. Me subo. Cuando reparten las bebidas pienso, “una cervecita, siiii” Pero las bebidas se cargaban a la tarjeta. La mia la acababa de reventar. “No, thanks.” Y asi llegué. Con la garganta seca pero el corazón contento. Bajé del avión y ahí estaba Carmen. Y seguí llorando…

miércoles, 13 de julio de 2011

Una ventanita abierta, la mia...


Despegamos a las 10.15. Son las 22.15 y estamos sobrevolando el Pacífico sur. Descubro que el blanco, en estas nubes maravillosas, puede llegar a tener infinitas tonalidades. Antes cruzamos los Andes. Antes cruzamos el norte de la Patagonia. Antes cruzamos provincia de Buenos Aires-
Despegamos a las 10.15. A las 12 nos mandaron a dormir. "Cierre su ventanilla señora, por favor. Hay que dormir." La cierro, por reflejo. Por esa costumbre de respetar a la tripulación, supongo. Todos los pasajeros hicimos lo mismo. Oscuridad total. Silencio. Algún llanto de bebé. Los que no quieren dormir, miran la película que muestran al frente. Al rato me pregunto, "Por donde andaremos?" Espío por mi ventanita. Ríos serpenteantes y cerros irregulares. "¿Eso será un camino? Demasiado derecho para ser un río..." pienso.  "Señora, cierre la ventanilla, por favor." Debe ser la Patagonia, pienso. Cierro, obediente. Duermo. No por mucho. La ansiedad no me lo permite. Voy a ver a Carmen después de 14 años. Como dormir? Y pienso, "¿Se podrán ver los Andes?" Espío nuevamente. Ahi están- enormes picos nevados, inconfundibles. Ahora solo se ven nubes y mas nubes... esas se ven mas grises... serán de ceniza? "Señora, cierre su ventanilla por favor. Muestre respeto a los demás pasajeros!"
Son las 22.15 hs. Todo está oscuro. Nos hicieron dormir todo el día. Y sigue siendo de día, claro. Ya estamos al otro lado del mundo. Pero la única luz que se ve entra por una ventanita, la mía. Afuera, se alcanza a vislumbrar la espuma del mar, como pinceladas hechas al descuido, por debajo de los copos de nubes. Pronto comenzaremos a ver las costas de Nueva Zelandia. Estoy fascinada. Ya no me piden que cierre la ventanita. Gané.

Hoy aprendo de mi...


Decidí elegir esta foto como la primera de mi Blog. La vi después de casi dos años y me impactó.
Fue sacada luego del incendio que quemó casi media provincia y nuestro campo entero.
Siempre recuerdo el incendio con mucha angustia. Murieron animales, plantas y nuestro paraíso se transformó en un paisaje negro. Las palabras que se me vienen a la mente: impotencia, desolación.
Pero cuando vi esta foto, y vi mi sonrisa, recordé algo mas. Recordé que no bajamos los brazos. Que nos llenamos de energía y nos pusimos a trabajar con mas fuerza que nunca.
Mi sonrisa en esa foto me enseña una lección. Hoy aprendo de mi. Y me lleno de orgullo.

lunes, 4 de julio de 2011

Simplemente probando...

Este es mi nuevo blog. Me voy de viaje en pocos días. Esta me parece una buena manera de compartir mis vivencias.