El lunes fuimos, toda la familia, al zoológico de Melbourne. Festejábamos los cinco años de Mya y que yo estaba en Australia. Fue una experiencia maravillosa. Tomamos el tren desde Kilmore, Tomamos otro tren local en el Southern Cross Station. Llegamos a las 13 y empezamos el recorrido. Leones, tigres, jirafas, hipopótamos...
Y llegamos. Lo primero que veo es un canguro tirado como si estuviera tomando sol en la playa.
Le faltaban los lentes de sol y el mate. Muy canchero...
Luego vemos los Emus. Otros canguros.
Y me emociono. Y pienso, "Que criatura tan dulce!" Toda acurrucada en el árbol. Igual que en los documentales. Y yo lo estoy viendo acá nomás. En vivo y en directo.
De repente, escuchamos voces. Vemos que salen tres cuidadoras y se acercan al koala que estaba posando para mi. Con una de ellas no quiere ir. Con la otra si. Le abre los brazos como un bebé.
Ella lo sube a upa. El la abraza. Apoya su cabeza en su hombro.
Con Marshall comentamos, "no es bueno que tengan tanto contacto humano. Son Koalas!"
La chica nos mira, nos sonríe y se acerca. "¿Quieren acariciarlo?", nos pregunta. ¡Claro que queríamos acariciarlo! "que suave", "que dulce".
¡De repente el contacto humano estaba bien!!! Asi somos...


Qué divertido!
ResponderEliminarjaaja que yyyegua!!
ResponderEliminarQue lindo que la eses pasando asi de lindo me encanta porque te lo re merecés te quiero mucho!!