Donde la
brisa silba mil sonidos
Donde el
agua del río canta en mis oídos
Y la
naturaleza toda aturde mis sentidos
Aquí
quiero estar
Donde
las flores silvestres decoran con simple belleza
Donde
las golondrinas dibujan su danza sobre mi cabeza
Y el
cóndor altivo ostenta en vuelo toda su
grandeza
Aquí quiero estar
Donde,
serena, la luna entre cerros se asoma
Y con su
dulce luz y entre sombras todo lo corona
Donde
las hierbas silvestres lo invaden todo con su aroma
Aquí quiero estar
Donde
el canto de las aves despierta la mañana
Y el sol
lentamente se asoma a mi ventana
Donde el
sonido es el silencio y el silencio da paz a mi alma
Aquí
quiero estar
¡Y ahí estás!
ResponderEliminarSi, afortunada...
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