miércoles, 2 de mayo de 2012

Vivir en Estancia Grande (segunda parte)


  Y cumplieron. 

Desde aquella visita al Centro de Salud, la ambulancia llega al campo cada 15 días a vernos. A revisar a papá, a mamá, a todos. Somos un lugar más en su recorrido. Hay mucha gente en el campo que no se puede llegar hasta el centro de salud y no quieren que nadie quede sin atención médica. Toman la presión, el nivel de azúcar en la sangre, ponen las vacunas que hace falta, contra la neumonía, la gripe. 
A papá ya le tocan los análisis el mes que viene, entonces en ese viaje van a traer a la bioquímica.

A ver como andamos de la presión Elinor?", le pregunta Claudia, la enfermera, a mamá que la mira sorprendida.
Claro, todavía nos cuesta creer...



María Eva, la doctora, mientras tanto toma nota de todos los datos y nos hace las recetas que necesitamos.

Le toman la presión a papá y está perfecta, como siempre. Pensar que una de las cosas que me preocupaba de traer a papá a vivir con nosotros era la distancia a la ciudad!!!

"Y no deje de tomar leche, eh?", le dicen, mientras le entregan una caja de leche en polvo.


Y se van.
Y siguen su recorrido. Quien sabe cuantos vecinos más van a visitar hoy...  Recorren los cantones del municipio, se meten al campo, por caminos difíciles, brindando atención médica. Haciendo prevención. 

Vivir en Estancia Grande, un gusto!






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